jueves 11 de junio de 2009

Sobre la lucha amazónica

Veo que hay numerosas protestas, marchas que apoyan la “lucha amazónica”.

Veo comentarios e imágenes preocupantes en redes sociales como Facebook, que promueven homenajes a caídos, anulación de leyes y destitución del presidente.

Veo y oigo que promueven la no violencia, la paz, pero junto con imágenes y frases como (copio textualmente): “¡Viva la unidad en la lucha del campo popular!”. Frase inequívocamente roja, peligrosamente roja. Roja como las camisas de Humala y Chávez, roja como las propuestas que nunca han traído solución a los pueblos, sino más miseria, opresión, tiranía. Roja también como la bandera de sendero, roja como la sangre que se derramó en el país, por muchos años, debido a esas ideas absurdas e inviables.

Veo y oigo a gente politizada, jóvenes sin mucho que hacer, y con poco que pensar, que vive promoviendo marchas con intereses más políticos que sociales. Protestar es, para muchos, simplemente un instrumento para lograr más gente dentro de su partido. Ven en el sufrimiento de otros, la oportunidad de reclutar personas. Y lo más triste, esos jóvenes y sus partidos jamás lograran nada. Simplemente ayudan a abrirle el camino a personas con más poder, apoyo e ideas peligrosas, como Humala.

Lo que no he visto ni oído por ninguna parte, son ideas, variables, propuestas de acuerdos.

Creo que hay marchas y protestas que si tienen sentido, que si pueden cambiar las cosas. Una marcha por la paz, contra el racismo, por la integración, contra abusos, etc., son actos con un gran fin que, por utópico que parezca, creo que pueden cambiar el mundo.

Pero en casos como el de la amazonia peruana, no se puede promover una “lucha”. Lo que se debe promover es el dialogo.

Caminar por las calles de Lima, como ocurrirá hoy, no va a solucionar los problemas de la selva ni del todo el país.

Si toda esa gente se juntara a dar ideas, a debatir, a revisar las leyes contra las que protestan, a dar opciones, variables, propuestas de acuerdo, si toda esa gente puede generar una opción viable, que beneficie a todos, entonces sí estarían generando un cambio y sí estarían haciendo algo real, algo con más sentido que caminar por la Avenida Abancay, solo protestando, diciendo NO a todo, sin detenerse a pensar.


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Acá lo que hay es un claro interés político por parte de los “nacionalistas bolivarianos”, que han aprovechado torpezas de Alan, para promover la violencia e intentar generar adeptos. Es increíble cómo estas personas, que dicen ser y estar con el pueblo, ayuden a generar barbarie, para después mostrarse como los buenos, como la solución. Y lo peor es que hay gente, nulineuronal (palabra que acabo de inventar), que los apoya.

Como siempre, los afectados, los jodidos, son las personas del pueblo, la gente amazónica y los policías.

El Partido Nacionalista ha desinformado, promovido la lucha, generado violencia contra el gobierno y el resto de los grupos políticos y el congreso, que tampoco supo crear una ley adecuada, y muchos menos darla a conocer al pueblo. Incluso, la gente del partido de Humala, ayudó a fugar a Alberto Pizango, uno de los promotores de lo que empezó como una protesta, y terminó con una masacre.

En cuanto a Alan García, no ha sabido manejarse. Ha dicho y hecho estupideces. Lo que más me ha sorprendido son sus declaraciones.

Yo creo que, así como Fujimori, Alan debería ser juzgado por los crímenes y robos que cometió. Eso para demostrar que no simpatizo con él. Pero lo que si debo admitir, es que es un gran orador, por eso me sorprenden sus declaraciones tan estúpidas, generadoras de controversia, más resentimiento, división y violencia.

Hablo en especial de lo que dijo acerca de la gente de la amazonia, que “no son ciudadanos de primera clase”.

Lo que dijo Alan, fue: "...Ya está bueno, estas personas no tienen corona, no son ciudadanos de primera clase que puedan decirnos 400 mil nativos a 28 millones de peruanos tú no tienes derecho de venir por aquí, de ninguna manera, eso es un error gravísimo y quien piense de esa manera quiere llevarnos a la irracionalidad y al retroceso primitivo..."

Una estupidez, obviamente. Nueva oportunidad para que los Nacionalistas salten a dar su “apoyo” a los oprimidos.

Pero si somos algo más inteligentes, y no nos dejamos llevar por titulares y programas que buscan rating mostrando solo una frase, en vez de toda la declaración, podemos entender, más allá de la torpeza de Alan, algo más.

Lo que yo entiendo, no dejándome llevar por la rabia, intereses políticos y sabiendo que Alan es un cojudo, es que quiso decir que los nativos no tienen corona, no tienen preferencias sobre el resto de peruanos, para que ellos, 400 mil, puedan decidir sobre lo que quiere el resto, 28 millones.

Creo que si alguien lo analiza, esa fue la verdadera intención.

El problema es que acá casi nadie quiere pensar. Todos promueven luchas y violencia, todos buscan alguna frase o hecho para atacar.

Los políticos buscan puntos, los Nacionalistas buscan engañar, el APRA busca no caerse, los medios buscan vender, y el pueblo busca libertad, paz, desarrollo, una vida digna.

Lamentablemente, el pueblo es el único que no consigue lo que quiere.

domingo 7 de junio de 2009

Sobre la selección peruana

La idea de escribir este post la tenía desde hace un tiempo. Sin embargo, estaba esperando a que jugáramos, y que perdiéramos, para escribir y postear.

Era cuestión de esperar a que la selección jugara, el resto ya lo sabía, el equipo perdería, se hundiría más. No me molesta, ni entristece, me da igual, ni si quiera vi el partido. Soy lo suficientemente inteligente para no ilusionarme y molestarme con esto.

Lo que si me molesta un poco, lo que me parece estúpido, es ver y oír a gente renegar, molestarse y sentirse triste, porque en el fondo, guardaban la esperanza de ganar.

Y ni hablar de la prensa, o lo que en este país llamamos así. En realidad no puedo llamar periodistas a tipos que no evalúan, analizan ni opinan inteligente y objetivamente los hechos, sino que buscan vender titulares y notas pomposas.

Mención aparte merecen las tristes personas que intentan escribir “poéticamente”. Me dan pena y me causan repulsión.

Tanto la gente como la pseudoprensa, pide desde hace unos meses que se vaya Chemo, diciendo que es un sinvergüenza, que tiene que hacerse a un lado para no seguir dañando a la selección.

Pero, ¿Qué culpa tiene Chemo de las décadas de fracaso?

Chemo puede tener algo de culpa en estas eliminatorias, pero también la tienen los dirigentes, los jugadores y al mismo tiempo los limitados mentales de los hinchas y personas que dicen ser periodistas, que se emocionan con ganarle uno a cero a Uzbekistán, o colocan coloridos titulares porque un enano metió un gol y enseñó un polo que dice que ama a Perú. Estúpidos. Hacen creer a los limitados jugadores que tiene el Perú, unos héroes, unos superdotados, cuando no lo son. Ni si quiera juntando las habilidades de Farfán, Pizarro y Guerrero, se podría igualar a la cuarta parte de la capacidad de Kaká, Messi, o Cristiano Ronaldo, en un mal día.

Después se quejan, como si alguna vez en los últimos años, hubiéramos tenido una verdadera opción de hacer algo bueno o una verdadera estrella. Estúpidos.

Del mismo modo, habría que ser ingenuo, tonto, estúpido (una palabra que me gusta mucho), para que ahora, que estamos eliminados, pensemos en el subsiguiente mundial.

Jamás se va a lograr algo, si no aceptamos nuestra realidad ni pensamos a largo plazo.

Lo primero, aceptar que la selección peruana es, en palabras simples, una porquería. Es el peor equipo de Sudamérica, uno de los peores del continente y del mundo. Hay que aceptar eso, que Perú es un equipo limitado, un equipo de segunda división, que tiene que aspirar, en primer lugar, a no hacer papelones.

Creo que lo que debe hacerse es un plan a largo plazo, pero de verdad. No hay que esperar ir al 2014, sino, como mínimo al 2018. Esa es la realidad, según me parece.

Venezuela ha hecho un proceso lento, pero seguro. Calladitos, trabajando, están mostrando resultados. Ahora son Perú y Bolivia, quienes disputan el deshonroso último lugar.

Creo que sólo así, proyectándose, haciendo planes y trazándose metas a largo plazo, podrá lograrse algo.

Hay que trabajar con niños y jóvenes, prepararlos, física y tácticamente, para poder ver los resultados en unos cuantos años. De otra manera, se seguirá con gente como yo, que ya no ve los partidos, y con los tontos que se ilusionan con la nada.

Y mientras se prepara eso, habrá que jugar con lo mejor, o lo menos malo, que se tenga a la mano, buscando no dar vergüenza ni risa, tratando de hacer un papel digno, sabiendo que se está trabajando, silenciosa y concienzudamente, con divisiones menores, no sólo en Lima, sino también en provincias.

Es momento de pensar, de no dejarse engañar por los que dicen ser periodistas, y aceptar la realidad, sin ilusionarse, trabajando a futuro.

viernes 22 de mayo de 2009

Sobre la gripe AH1N1, su llegada al Perú y la muerte de niños.

Desde que se supo de la existencia de la gripe AH1N1 en México, prácticamente en todo el mundo, sobre todo en Latinoamérica, se comentaba y casi esperaba su llegada.

Perú no fue la excepción. Recuerdo haber visto personas, desde el mes pasado, caminando con mascarillas; también escuché hablar sobre la mejor forma de evitar contagiarse. Gente del gobierno, de partidos políticos, del Ministerio de Salud, e incluso el Presidente han hablado sobre el tema, y han dado sus recomendaciones. Todos hablaban, esperaban y pedían soluciones para la inminente llegada de la “gripe”.

El virus ya llegó, pero parece que todo está controlado. No obstante, la gente pide medidas más serias y reclama que no haya existido una mejor preparación para combatir aparición del virus en el país. Todos hablan de la gripe, tanto que ya parece una moda.

Sin embargo, casi nadie habla de los 42 niños y siete adultos que han muerto, de frio, hace unos días en Cuzco y Puno, ciudades de la sierra del Perú.

Nadie ha pedido medidas para combatir el friaje durante esta época, ni ha reclamado prevención por parte del gobierno.

Desde que tengo memoria, escucho que la gente muere de frio en la sierra, todos los años. Y siempre la misma cosa: habla el presidente (aun no lo ha hecho ahora), hablan en los noticieros, y empiezan las colectas. Pasa un año, y otra vez se espera que muera gente para empezar con el mismo proceso.

En este país, el de mayor crecimiento económico de Sudamérica, el que está recibiendo cada vez más inversión privada internacional, el de la maravilla del mundo, en el año 2009, en el siglo XXI, la gente, los niños, se mueren de frio.

Estoy casi seguro que el próximo año, cuando la gripe AH1N1 sea parte del pasado, morirán más personas en la sierra peruana debido al frio. Eso sin contar a las que faltan por morir este invierno.

Van a morir más niños en las próximas semanas, eso lo sabemos todos. Y no hay mucho que podamos hacer. Sólo el gobierno es el indicado, por su capacidad y poder, de evitar que esto ocurra.

Cuando suceden casos como este, cuando la gente no tiene la oportunidad mínima de llevar una vida digna, cuando ni si quieran pueden vivir, se crean las condiciones necesarias para que personajes como Humala, grupos guerrilleros, terroristas o cualquiera que proponga reformas y revanchas, aparezcan. Y eso no se puede permitir.

Por ahora, a esperar que el gobierno tome las medidas del caso y tratar de ayudar en las colectas que pronto empezarán. Y sobre todo, prevenir, crear y reclamar medidas para lograr que esto no ocurra de nuevo.

El país no puede seguir cargando con más culpa, de la que ya tenemos, por muertes que se pudieron y pueden evitar.

viernes 15 de mayo de 2009

Sobre Hugo Chávez


Iba a escribir sobre Evo Morales y el problema actual con Perú, el tema de los asilados y la prepotencia que está mostrando. Pero entonces pensé en lo que podía escribir sobre él; su importancia, sus dotes políticas, su capacidad de raciocinio e inteligencia. O sea, nada. Y la verdad, tampoco me interesa mucho ese limitado y advenedizo personaje. Por eso decidí escribir sobre Hugo Chávez, que a final de cuentas es lo mismo, pero en mayor escala y, a su modo, con mayor capacidad. Además, mejor escribo sobre el profesor que sobre el alumno o, para ir más acorde, mejor que escribir sobre el peón es hacerlo sobre el patrón.

Escribo sobre Chávez porque tanto Evo Morales como Correa u Ortega han sido y son títeres de éste; hacen lo que les dice o se limitan a imitarlo. El problema es Chávez. Creo que ni Fidel Castro, Maestro Dictador Latinoamericano, ha representado tanto peligro como el Comandante Bolivariano.

Castro (sobre quien escribiré otro día), a quien busca emular Chávez, tuvo como objetivos ser dueño de Cuba y expandir su ideología por América Latina y otros continentes. Lo primero lo consiguió, lo segundo, en pequeña escala. Chávez en cambio, además de buscar quedarse con Venezuela de por vida y expandir su ideología “socialista”, está dispuesto a comprar lo que sea y a quien sea necesario para lograrlo. Y tiene como.

Los que no lo siguen abiertamente, lo apoyan de forma indirecta o callan. Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador, etc. son financiadas en muchos aspectos y a muchos niveles por Chávez. Millones de dólares aplacan cualquier objeción al totalitarismo chavista y la desestabilización en la región. Cada uno tira para su lado y, con dinero de por medio, también para el lado del comandante.

El poder de Chávez es el dinero, no la ideología ni su valentía o su compromiso con la historia. Ese dinero (del petróleo) le ha permitido comprar y manejar las cosas como ha querido, hasta convertirse en un dictador con todas las de la (su) ley.

Cualquier definición o característica, habida o por haber, califican a Chávez como un dictador totalitarista.

Desde su forma de hablar, prepotente, burlona, soberbia, el discurso del Presidente venezolano es por demás populista. Busca conmover a la gente que, necesitada y deseosa de soluciones instantáneas, lo aclaman, formando un mar de color rojo. Pero estas soluciones rápidas no son la salida, son una ilusión para mantener a la gente encandilada, servil, ciega. El pueblo no tiene la culpa, quiere soluciones, ha vivido tanto tiempo de una forma tan indigna que a la primera muestra o promesa de mejora, aceptan sin vacilación, sin evaluar o reparar en las consecuencia. Nunca nadie los ha ayudado. Si tienen que elegir entre libertad con hambre o tiranía con pan (y circo), aceptaran sin duda lo segundo, aunque el futuro al que van sea incierto. Porque el petróleo algún día se acabará.

Chávez, al igual que Castro, busca basar y excusar todos sus actos en una ideología. Además, para que esa doctrina sea más enraizada en el pueblo, busca un enemigo: el imperialismo. Todos los males de América Latina, para el dictador Chávez, tienen como origen y culpable a Estados Unidos. Aunque haya habido intentos de acercamiento, el comandante siempre ha buscado cualquier pretexto para el insulto, el griterío y victimizarse. Solo así puede seguir su lucha revolucionaria. En el fondo, tanto Chávez como Castro necesitan de Estados Unidos, porque sin enemigo no hay lucha, y sin lucha no hay esa revolución que tanto pregonan ambos tiranos.

Y la supuesta lucha no es sólo de Chávez. Ha metido a todos. Si alguien está contra Chávez está contra Latinoamérica y a favor del imperialismo. Para el dictador, no hay otra. Es con él o contra él.

Si no tiene el apoyo o no puede comprarlo, sale a vociferar, a gritar e insultar a quien lo critique o no piense igual que el. Es increíble ver como un Presidente puede llamar a sus pares: bruto, ladrón, asesino, burro, etc., o decirles cosas como: vete al carajo, voy a eliminarte, you are a donkey, Mr. Danger. Es inaudito.

Presidentes como Calderón, Garcia, Fox, Toledo o Uribe, que han sido insultados por Chávez, le han respondido siempre con la inteligencia que el comandante no tiene, y los países han mostrado su apoyo. Pero en Venezuela la cosa es diferente.

Además de la gente roja, comprada o no, está una gran oposición a Chávez. Pero cada vez tienen menos opción de responderle. Con control de medios, amenazas a políticos opositores, asesinatos (a estudiantes, por ejemplo), nuevas y antojadizas leyes, cambios obligados de constitución, el Presidente venezolano está logrando el control absoluto del poder.

Chávez quiere manejarlo todo, hasta la forma de pensar de la gente, para después vanagloriarse del clamor popular. Decir que “La voz del pueblo es la voz de Dios” es tonto, porque el pueblo es ignorante. Suena mal, pero es verdad. Y a un dictador nada le conviene más que eso.

Las ideas, la inteligencia y la razón son armas contra cualquier dictador, por eso Chávez no da opción a que se puedan oír voces opositoras en Venezuela. Con cantos en su programa de televisión, con gritos y payasadas por todas partes, con discursos populistas y con represión a quienes piensan diferente, Chávez adormece al pueblo, le quita la capacidad de pensar.

Además, si vives en Venezuela, político o no, no te conviene ir por ahí gritando en contra del Presidente, porque más allá de los actuales peligros, está la amenaza de no saber cuándo se acabaran. Chávez está dispuesto a quedarse por siempre en el poder y está haciendo todo lo posible por asegurarlo desde ahora.

Chávez dijo que si no ganaba el referéndum para el cambio de constitución, seguiría convocando a elecciones hasta lograrlo. Ha llegado a tal nivel de poder, que puede decir eso libremente sin ser cuestionado.

Hugo Chávez representa mejor que nadie al típico dictador Latinoamericano: militar, carismático a su manera, prepotente, autoritario, soberbio, no acepta oposición alguna, insulta pero no pueden responderle, quiere ser eterno, sueña con su nombre escrito en la historia, es populista, hasta cierto punto gracioso, es el que dice cómo se debe pensar y qué se debe decir, lo que no consigue por las buenas lo hace por las malas o, en su caso, lo compra.

El comandante va a seguir en el poder mientras el poder se lo permita. Y su poder está creciendo, mientras que las formas de detenerlo disminuyen. Pero siempre hay alguna forma, siempre hay algún grupo de valientes que se levantarán en busca de la libertad. Los de ahora, están siendo callados, amenazados, pero las ideas y dignidad no pueden eliminarse. Hoy en Venezuela no se puede exigir libremente la libertad, pero el pueblo no se calla. No hay gritos, pero hay murmullos.

La actual división de Venezuela es muestra clara que Chávez no es el presidente popular y querido por todos que dice ser, y es muestra que algo grande va a pasar. Esa división, esa lucha interna, en algún momento va a explotar, y cualquier cosa puede suceder.

Por ahora, Chávez sigue la máxima de “Pan y Circo”. Derrochando el dinero en soluciones cortoplacistas y despilfarrando en cosas innecesarias. Hugo Chávez está dando, a su manera, pan a Venezuela.

Y en cuanto al circo… con sus gritos constantes, con sus insultos a opositores, con las bromas y guiños a sus presidentes serviles en toda la región, con sus órdenes militares, con sus cantos y bailes en televisión, con su forma tan particular de ser dictador, el circo es él.

viernes 8 de mayo de 2009

Nuevo post

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http://www.perdonenlatristeza.blogspot.com/

jueves 30 de abril de 2009

Sobre la eliminación de la U en la Copa Libertadores

Lo único que tenía que hacer la U era no perder. Nada más. Si la U ganaba, clasificaba. Si empataba, clasificaba. Y no sólo eso.

Si la U perdía ante San Lorenzo (ya eliminado) y San Luis (a tres puntos de la U) perdía ante el Libertad de Paraguay (ya clasificado), la U clasificaba. Si la U perdía y San Luis empataba, la U clasificaba. Y aun más.

Si la U perdía por no más de dos goles de diferencia, y San Luis ganaba por no más de un gol de diferencia, una vez más, la U clasificaba. Era casi imposible que la U quedara eliminada, pero lo casi imposible sucedió.

Todo estaba para nosotros, el club, el equipo y los hinchas (como yo). La gente nunca le falló al equipo, ni en el torneo nacional ni en la copa. En el estadio de San Lorenzo, la U parecía local, se escuchaba más a la barra crema que a los argentinos. Todo se estaba dando de la mejor manera.

Sin embargo, la U jugó su peor partido del año. El equipo entró confiado, y a los pocos minutos, el uno a cero. No bajamos los brazos. Pero rápidamente, llego el segundo. Entonces empezó el desorden.

Fernández tuvo toda la culpa en el primer gol. En el segundo, fue culpa de la volante y defensa del sector izquierdo. Alva, como siempre, enredándose solo. Calheira, un desastre. Necesitamos un nueve, urgente.

De todas las posibilidades, la más remota se estaba dando: nosotros perdíamos y los mexicanos ganaban. Pero de todas formas, perdiendo dos a cero, y San Luis ganando en Paraguay uno a cero, también pasábamos a la siguiente ronda.

Se luchó, sin mayor tino ni precisión, para conseguir el descuento, y la tranquilidad, hasta el final. Pero no pudimos mover el marcador. Y el partido terminó dos a cero para los argentinos. Con el partido a menos de un minuto para terminar, la U estaba clasificada a octavos de final. Pero lo (casi) imposible sucedió.

En el minuto 93, San Luis anotó el dos a cero, con lo que la U quedó automáticamente eliminada.
Lo único que no podía ni debía suceder, sucedió. Luego vino el desconcierto, la pena, la rabia, la decepción. Estábamos eliminados.

Lo que le pasó al equipo fue exceso de confianza. Confianza en calidad, garbo y jerarquía que no se tuvo. Pero no sólo fueron los jugadores. Los seguidores también pensábamos que, aunque no iba a ser del todo fácil, ya estábamos en octavos. Y peor aun fue eso que en Perú llamamos prensa, deportiva o en general. Ellos ya nos daban por campeones, hicieron crecer el ego de los jugadores y al técnico, que no supieron manejarse ni ser manejados a la altura de las circunstancias.

Mención aparte, y deshonrosa, merece el ESTUPIDO de Germán Leguía. Al finalizar el partido, y con la cólera que puede ser comprensible en un hincha e incluso en un dirigente, pero no reiteradamente, Leguía dijo que todo había sido un complot contra la U, que se compraron o vendieron árbitros y equipos. Una estupidez.

La U perdió porque mereció perder, así de simple. Felizmente otros dirigentes de más alto rango, como el presidente del club, aceptaron el hecho.

Así hubiera acabado la historia de la Copa Libertadores para nosotros si no fuera porque surgió una noticia en los medios locales: Debido a la gripe porcina, los equipos mexicanos podrían quedar excluidos, con lo que la U podría pasar automáticamente a la siguiente ronda.

Entonces, todos los diarios empezaron a mencionar e incluso casi celebrar el posible hecho.

No sé qué habrá pensado la mayoría de seguidores de la U, pero al menos yo, creo que en caso se dé esa opción, no debería ser aceptada. Más allá del beneficio económico, aceptar dicha clasificación seria una vergüenza, una deshonra. Nos eliminaron jugando.

Sólo queda seguir. No olvidar los errores de esta copa, y dejar el resto al pasado. Hay que prepararnos bien para el próximo campeonato. No queda otra. Aunque falte un año. Si queremos hacer un papel digno e incluso ganar la Copa, tiene que ser con preparación, y jugando, no sobre la mesa o por algún hecho fortuito.

Ganar una Copa Libertadores es, en Latinoamérica, un hecho histórico, y para la historia un año es nada. Nada de clasificar por suerte, se clasifica porque se merece. Así que a seguir.

Con todo los sucedido, a pesar de las derrotas, del sufrimiento al que nos hemos acostumbrado y, sobre todo, debido a todas las emociones y alegrías, grandes o pequeñas, que nos ha dado nuestro querido equipo:
Y dale U.


P.D.1: Al terminar de escribir esto, y revisar la web, he leído que los equipos mexicanos jugaran como locales en Colombia.

P.D.2: También he leído unas palabras de Angel Cappa, y las cito acá (con emoción):
“Para mí es muy emocionante volver a ver la camiseta crema. Han pasado siete largos años desde que me fui del Perú, pero sigo siendo hincha de Universitario y eso será hasta el día que me muera”

El primero.

Desde hace tiempo que quería crear un blog como este, en el que pueda escribir cualquier cosa que opine o crea sobre cualquier tema.

Nada de perdones ni (muchas) tristezas, acá va lo que pienso, muchas veces sin reparar en formas o pulcritud lingüística.

Muchas veces, antes de Perdonen la tristeza, creé y eliminé casi instantáneamente varios blogs, porque nos les veía futuro o no tenia, en realidad, mucho interés. A ver qué pasa con este.

Igual que cuando empecé el blog anterior, que tan bonitos y extraños resultados me ha traído, a ver qué pasa con esto, a ver cuánto dura y quién me lee, si es que alguien más, que no sea yo o uno que otro amigo, lee esto.

Y como escribí, en noviembre de 2007, en el verdadero inicio de mi otro blog:

“Mucha gente escribe sólo por el placer de hacerlo, y mantener un pequeño registro de cosas que pensó o creó... sin importar si alguien más lo lee o no.

Al menos, en principio, ese es mi caso. No tengo muchas esperanzas de que este blog tenga más lectores que yo, y algún amigo al que le avise que esto existe.

En realidad tengo muchas dudas si vuelva a escribir algún post más además de este... pero quién sabe.

Por mientras, lo vuelvo a poner a acceso libre... y espero que siga así por mucho tiempo.
Chau (a mi mismo)".